El jefe del grupo de Oncología Experimental del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), Mariano Barbacid, ha anunciado este martes que renuncia a los posibles beneficios económicos de su tratamiento experimental con el que logró curar tumores de páncreas en ratones con una combinación de tres fármacos.
Lo ha hecho a través de un comunicado publicado por su bufete de abogados Novalex Boutique Legal, después de que hace una semana la revista «PNAS» de la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU. retirase su estudio por un «conflicto de intereses no declarados».
Así, Barbacid ha comunicado que devolverá a la empresa Vega Oncotargets todas sus acciones, valoradas en 750 euros, y la titularidad de dos solicitudes de patentes pertenecientes al CNIO para evitar que «insinuaciones sin fundamento» dañen el desarrollo de su estudio sobre una triple terapia contra el cáncer de páncreas.
Los editores de la revista científica reprochaban que Barbacid y dos coautoras del estudio, Vasiliki Liaki y Carmen Guerra, no detallaran relaciones o intereses económicos con las entidades que desarrollan o poseen las patentes de estos fármacos, una información que no figuraba en el apartado correspondiente del artículo original.
La PNAS establece que «los miembros de la Academia que tengan un interés contrapuesto, financiero o de otro tipo, que pudiera considerarse que influye significativamente en su objetividad o que crea una ventaja competitiva injusta para cualquier persona u organización vinculada a la investigación, deben enviar su trabajo como una presentación directa».
Campaña mediática
El bioquímico ha tomado esta decisión porque se siente víctima de una «campaña mediática de insidias sin fundamento» con la que, según ha dicho, se pretende vincular su proyecto de llevar a ensayos clínicos una triple terapia contra el cáncer de páncreas «con un ánimo espurio de enriquecimiento» a través de la empresa Vega Oncotargets. «Nada más lejos de la realidad», apuntala Barbacid.
Pide a los medios de comunicación que actúen con «responsabilidad» para no difundir informaciones que no estén verificadas, porque, señala, eso a los primeros que perjudica es a los pacientes con cáncer de páncreas.
A su juicio, las informaciones están generando «una injusta desconfianza» sobre la investigación de un tratamiento que está ofreciendo «resultados muy esperanzadores» a nivel preclínico y que está viendo como se retrasan sus ensayos clínicos.
Tras la retirada del estudio, Barbacid reconoció haber cometido «un error administrativo» que debía ser corregido, no con una simple nota, sino con la retractación del artículo, según las estrictas normas de la Academia de Ciencias. Cuando se conoció la retirada, el científico recordó que en el comunicado que recibió el pasado 19 de marzo la Academia de Ciencias lo dejaba claro: «Queremos enfatizar que el valor de la investigación en sí no está en duda; sin embargo, debemos asegurarnos de que todas las publicaciones se adhieren a las políticas y estándares de PNAS».
Vía Notitarde