Las Grandes Ligas de Béisbol (MLB, por sus siglas en inglés) dieron luz verde de forma unánime a una de las transacciones financieras más significativas en la historia del deporte profesional: el consejo de propietarios aprobó la venta de los Padres de San Diego a un grupo inversor liderado por el multimillonario puertorriqueño José E. Feliciano y su esposa, la empresaria Kwanza Jones, por una cifra récord de 3.900 millones de dólares.
Un hito financiero y social en las Grandes Ligas
La operación marca un precedente clave en el béisbol estadounidense por diversos motivos:
- Récord de valorización en la MLB: Los $3.900 millones fijan un nuevo techo en la compraventa de franquicias del circuito, superando ampliamente la marca previa de $2.400 millones alcanzada por Steve Cohen al adquirir a los Mets de Nueva York en 2020.
- Liderazgo latino pionero: José E. Feliciano se convierte en el segundo propietario principal de origen latino en la historia de la MLB, compartiendo este mérito únicamente con Arte Moreno, dueño de los Angelinos de Los Ángeles.
- Punto de inflexión en la inclusión: Kwanza Jones hace historia al transformarse en la primera mujer afroamericana con participación mayoritaria en un equipo de las Grandes Ligas.
Contexto y legado de la franquicia
El acuerdo financiero concluye el proceso de transición institucional iniciado tras el fallecimiento del anterior propietario, Peter Seidler. Con esta adquisición, el nuevo grupo inversor asume el control directivo de una de las aficiones más apasionadas de la liga y de un plantel sumamente competitivo en la División Oeste de la Liga Nacional.
Con información de Notitarde