El sector Prados del Este II, ubicado en el municipio Maturín, se hunde entre el polvo y el barro según denuncian sus habitantes. Esta es otra comunidad que se quedó sin asfaltado en sus calles. A pesar de los constantes llamados y de haber sido incluidos en proyectos del pasado, los vecinos siguen padeciendo las consecuencias del abandono.
La falta de pavimentación afecta la calidad de vida y la movilidad de quienes residen en la zona, compuesta por alrededor de siete calles. La ausencia de mantenimiento vial ha deteriorado tanto las vías que los mismos residentes se ven obligados a cambiar sus dinámicas de transporte para evitar daños mayores a sus vehículos.



«Nos afecta en todo. Yo tengo un carrito pero tengo que salir en bicicleta porque se me daña todo», manifestó Giovanni Álvarez, habitante afectado del sector.
Los vecinos recuerdan que los desacuerdos y la falta de una coordinación efectiva, frustraron la oportunidad más clara que tuvieron para mejorar la vialidad hace casi una década, cuando las maquinarias se retiraron sin haber colocado un solo metro de asfalto.
«Hace como siete u ocho años pensaron asfaltar la calle ancha. Entonces, los de aquel lado no estaban de acuerdo. Querían que empezaran de allá para acá, y estos querían que empezara de aquí para allá. Total que las máquinas se fueron», relató Álvarez respecto a las oportunidades perdidas por la falta de consenso.



La comunidad le hace un llamado a las autoridades competentes para que se ejecute un plan real y definitivo. Aseguran que el sector ha sido catalogado como «consolidado» en repetidas ocasiones en los registros oficiales, una realidad destina de lo que se vive diariamente en sus calles.
«Este barrio lo han intentado consolidar como cinco veces y nunca terminan nada. Siempre quedamos en las mismas y no entiendo por qué, estamos como en el limbo», concluyó el denunciante.
Fotos/Juan Goitía