Usuarios de las principales paradas del centro de Maturín reportaron retraso en el servicio de transporte público durante la mañana de este jueves lluvioso.
Las largas esperas y la alta afluencia de pasajeros se hicieron sentir con mayor intensidad en rutas como la 5 y la 33, donde los ciudadanos debieron aguardar por más de 40 minutos para poder abordar una unidad y trasladarse a sus destinos.
«Llevo casi 45 minutos esperando la ruta 5 y cuando pasa alguna, viene completamente llena. Con la lluvia todo se pone peor porque los choferes tardan más en retornar y la gente se aglomera desesperada bajo las pocas paradas con techo que sirven», afirmó Carmen Rondón.
Por su parte, los transportistas argumentaron que el retraso no se debe a una paralización del servicio, sino a las condiciones climáticas que ralentizan el tráfico en las principales arterias viales de la ciudad.
Asimismo, señalaron que la demanda de pasajeros se triplica durante los días lluviosos, superando la capacidad operativa de las unidades que se encuentran activas en el casco central.
«Entendemos la molestia de los usuarios, pero cuando llueve el tráfico en Maturín se vuelve lento porque debemos ir a baja velocidad. Las vías están sumamente peligrosas y el tiempo de cada vuelta se duplica. Hacemos lo posible por agilizar pero la vialidad y el clima juegan en contra», explicó un conductor de la ruta 40.






Fotos Juan Goitía