Un nuevo volcán de lodo emergió frente a la costa sur de Trinidad como consecuencia directa de los potentes terremotos que sacudieron a Venezuela a principios de este mes. El fenómeno se suma a una serie de severas modificaciones geológicas que los expertos locales vigilan de cerca a lo largo del litoral isleño.
En declaraciones a la agencia EFE, el geocientífico Xavier Moonan detalló que la estructura se localiza aproximadamente a 2,5 kilómetros al este de Beach Camp (Palo Seco) y a 3,3 kilómetros al este del volcán de lodo de Anglais Point. El montículo, que se eleva unos 4 metros sobre el fondo marino, está compuesto principalmente por arcilla blanda extruida desde el subsuelo oceánico, con fragmentos de roca incrustados y formaciones ricas en calcita.
Moonan advirtió que el islote formado por la acumulación de sedimentos ya sufre los efectos del fuerte oleaje:
«Según las imágenes iniciales, aproximadamente un tercio de la isla ya ha sido arrastrada por las olas. Es muy probable que esta fuerte extrusión de lodo haya sido detonada por los recientes sismos en Venezuela», afirmó el especialista.
Análisis científico en marcha
Para determinar con precisión la antigüedad y el origen del material, un equipo multidisciplinario compuesto por el Centro de Investigación Sísmica de la Universidad de las Indias Occidentales (UWI-SRC), el Instituto de Asuntos Marinos y la consultora trinitense ResiLog Limited inició el análisis en laboratorio de las muestras de lodo recolectadas en la zona.
Por su parte, Neil Sookram, miembro del grupo de exploración Southwest Adventures y uno de los primeros civiles en avistar la anomalía, confirmó que aunque la base de la isla se erosiona de forma continua, la arcilla de la cumbre ha comenzado a endurecerse por la exposición al aire.
Modificaciones permanentes en la costa trinitense
Este descubrimiento ocurre pocos días después de que la comunidad científica confirmara un levantamiento costero de hasta 6 metros en Galfa Point (Cedros), donde una porción del fondo marino fue empujada por encima del nivel del mar, alterando la geografía del suroeste de Trinidad de manera permanente.
Sin embargo, Moonan aclaró que, a diferencia de Galfa Point, el nuevo volcán responde a un proceso mecánico totalmente distinto:
«La playa y los acantilados cercanos en Palo Seco no muestran daños, levantamientos ni movimientos de tierra. Por lo tanto, este evento, aunque fue desencadenado por los mismos terremotos, no es un fenómeno de deslizamiento masivo como el de Galfa o el registrado en Los Iros», aseguró.
La actividad sísmica vinculada a las fallas venezolanas continúa pasando factura a la infraestructura de Trinidad. En la localidad de Los Iros, las autoridades ambientales reportan que unas 20 hectáreas (50 acres) de tierras agrícolas sufrieron graves daños, varios estanques se vaciaron por completo debido a las fracturas en el terreno, y se registran averías estructurales en carreteras, viviendas y malecones costeros.
Vía Globovisión