La modelo, conductora y empresaria estadounidense Tyra Banks inició un proceso legal por difamación contra la plataforma de streaming Netflix. La demanda responde a la presunta manipulación de su testimonio en la docuserie Reality Check: Inside America’s Next Top Model, producción que analiza las principales controversias del célebre programa de telerrealidad que Banks produjo y condujo por más de una década.
De acuerdo con el expediente judicial presentado el sábado 13 de junio y reseñado inicialmente por la revista People, la defensa de la animadora sostiene que los editores omitieron fragmentos fundamentales de una entrevista que se extendió por tres horas y media. Según el documento, la producción utilizó apenas 16 minutos de la conversación en el corte final transmitido a la audiencia.
Acusaciones de manipulación y falsas narrativas
La demanda detalla que Banks accedió a participar en el proyecto cinematográfico bajo la premisa de ofrecer un balance «honesto y transparente» sobre el legado de America’s Next Top Model, reconociendo tanto los aciertos como los errores del formato estrenado en 2003. No obstante, el escrito judicial argumenta que las declaraciones seleccionadas fueron reorganizadas deliberadamente fuera de contexto para estructurar un relato perjudicial para su reputación.
«Netflix la promocionó como la crónica definitiva e imprescindible de America’s Next Top Model. El género importa. Quienes ven un documental no esperan drama fabricado ni narrativas construidas; esperan hechos», añade la querella formal.
El punto más crítico del litigio técnico aborda el testimonio de la exconcursante Shandi Sullivan, quien participó en la segunda temporada filmada en Italia. Sullivan denunció en la docuserie haber sido víctima de una agresión sexual por parte de un modelo mientras se encontraba inconsciente bajo los efectos del alcohol, alegando que la producción exhibió el incidente de forma tergiversada como un caso de infidelidad de pareja.
En el metraje editado por Netflix, Banks aparece admitiendo que conocía las acusaciones, dando a entender —según la demanda— que no intervino a pesar de tener conocimiento del hecho.
«Peor aún, la narrativa falsa construida por los productores mediante edición selectiva, omisiones deliberadas y manipulación minuciosa del material dio a entender que la señora Banks permitió conscientemente que una concursante fuera agredida sexualmente en su programa (…) Esa narrativa es una completa fabricación», sostiene el equipo legal de la empresaria.
Respuestas a las denuncias de conducta inapropiada
En el texto legal, la exsupermodelo también desmiente haber ignorado los reportes de conducta inapropiada atribuidos en su momento a un miembro habitual del elenco. La defensa asegura que, una vez recibida la queja, Banks escaló el caso ante los altos ejecutivos y la cadena televisiva correspondiente, ordenando además la suspensión temporal de las grabaciones para implementar talleres obligatorios sobre acoso sexual dictados por especialistas externos.
Ante las afectaciones económicas y reputacionales derivadas del estreno, Tyra Banks exige a la plataforma una indemnización financiera por concepto de daños y perjuicios, argumentando la pérdida de contratos comerciales vigentes y la disminución de futuras oportunidades de negocio.
Hasta el momento, la producción del documental ha generado opiniones divididas en las plataformas digitales, donde diversas exconcursantes han manifestado testimonios contrapuestos sobre sus experiencias dentro del icónico programa de modas.
Vía El Nacional