En un reciente encuentro con capellanes castrenses en Italia, el Papa León XIV dirigió un mensaje contundente a los militares cristianos, instándolos a ejercer su labor bajo la premisa de la protección de los más vulnerables y la promoción de la paz global.
El sumo pontífice subrayó que la labor del soldado debe trascender la fuerza para convertirse en una herramienta del bien común.
El rol del militar como custodio humanitario
Durante la audiencia, el pontífice recordó que la misión de los cuerpos de seguridad y defensa debe estar intrínsecamente ligada a las misiones humanitarias y al mantenimiento del orden internacional. Según el Papa, el deber del militar no es solo la vigilancia, sino el servicio activo en favor de la justicia y la solidaridad.
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Puentes de diálogo en el conflicto
León XIV dedicó palabras de reconocimiento a la labor de los capellanes militares, quienes desempeñan su función tanto en tiempos de paz como de guerra. El Papa destacó tres pilares de su servicio:
- Presencia constante: Su labor se realiza «en silencio», ya sea en bases militares o capillas.
- Fomento del diálogo: Actúan como mediadores entre diferentes pueblos y religiones.
- Fortaleza espiritual: Su guía es clave para consolidar la convivencia pacífica en contextos de alta tensión.
«La generosidad, la entrega y el servicio son fundamentales para garantizar que el bienestar de los pueblos prevalezca sobre cualquier interés individual», afirmó el Santo Padre.
Valores del Evangelio en el código militar
Para finalizar, el Pontífice instó a que los códigos de conducta y las acciones militares se inspiren directamente en los valores del Evangelio.
Resaltó que la seguridad de las naciones solo es sostenible cuando se fundamenta en la ética, la entrega personal y el respeto a la dignidad humana, principios que deben regir cada operación y decisión en el campo de batalla o en la gestión de la seguridad.
Con información de Versión Final