El 9 de julio de 1997 ocurrió uno de los eventos sísmicos más potentes que ha ocurrido en el país; se trata del terremoto de Cariaco el cual dejó serías secuelas en el estado Sucre, específicamente en los municipios Rivero y Sucre. Aunque la magnitud del suceso no fue del calibre de lo ocurrido recientemente en La Guaira y Caracas, este evento sísmico también dejó muerte y colapso de estructuras.
El estado Sucre encontró aquel miércoles a las 3:19 de la tarde un movimiento telúrico de magnitud 6.9 que ocasionó la muerte de más de 70 personas, entre Cariaco y Cumaná. Aquel terrible temblor tuvo una profundidad de 9.4 Km y produjo el derrumbe del edificio Miramar, en Cumaná, así como el liceo “Raimundo Martínez Centeno” y la escuela “Valentín Valiente”, en Cariaco.


Años después del evento, en Sucre comenzó un plan de preparación ante eventos sísmicos y fenómenos naturales. Los primeros en recibir esta preparación son niños desde muy temprana edad en sus escuelas, así como los eventos preparados en las instituciones regionales para actuar después de un evento sísmico de importancia.
Para aquel momento nuestras autoridades no contaban con la preparación con la que cuentan hoy día, sin embargo la ayuda internacional permitió transferir experiencia y técnicas que con los años adaptamos a nuestra sociedad y costumbres habitacionales.
Pero también queda el triste recuerdo de las personas fallecidas en la Torre La Seguridad (Edificio Miramar), dónde quedó solo un amasijo de concreto y escombros luego del terremoto, y los niños que murieron junto a sus maestras, en las escuelas colapsadas de Cariaco.
En el contexto del doble terremoto que sacudió a La Guaira y Caracas recientemente, solo queda la experiencia para evitar errores en un futuro, con una buena cultura sísmica.

Vía Radio Miraflores