El avanzado estado de deterioro, la corrosión y la falta de techo en las paradas de transporte público mantienen en jaque a los usuarios del municipio Maturín. La comunidad exige ejecutar un proyecto de rehabilitación y modernización de estas estructuras.
A pesar de la reciente puesta en marcha de una moderna parada inteligente en el sector 23 de Enero de la parroquia San Simón, diseñada para optimizar tiempos de espera y brindar mayor confort visual y tecnológico, los usuarios de la red vial solicitan que este modelo se replique en otras zonas donde el mobiliario urbano ha quedado inoperativo.

En sectores como Las Cocuizas, el mal estado de las estructuras representa tanto una molestia operativa como un riesgo potencial.
Gabriela Guerra, residente de la zona, señaló que el agua se filtra durante las lluvias debido a la perforación de los techos oxidados.
«Esperamos que la modernización llegue a nuestro sector para tener un tiempo de espera más digno y seguro, libre de estructuras que puedan colapsar», afirmó.
Zonas prioritarias sin protección adecuada
La situación se repite en puntos de alto flujo peatonal y centros de salud. Juan Romero denunció que la parada ubicada frente al Hospital Dr. José María Serres se encuentra en condiciones deplorables, lo que obliga a pacientes y acompañantes a permanecer a la intemperie mientras aguardan por el transporte.



Por su parte, la usuaria Rocío Lara enfatizó que en el casco central, especialmente en las adyacencias del Hospital Universitario Dr. Manuel Núñez Tovar (HUMNT), las casetas carecen de asientos y techado seguro para resguardar a los peatones del sol y las precipitaciones, una realidad que se replica en los distintos sectores de la capital monaguense.
La ciudadanía reiteró la urgencia de reacondicionar el mobiliario urbano para garantizar la seguridad, accesibilidad e integridad física de los usuarios del sistema de transporte público regional.
Fotos: Arialex Brazón