DestacadasSalud

Calor extremo aumenta los riesgos para la salud cerebral en América Latina

El estudio, divulgado por la agencia Xinhua, advierte sobre la peligrosa combinación entre el cambio climático

La exposición simultánea a olas de calor extremas y a la contaminación del aire incrementa hasta en un 40,4 % diario el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV) agudo en personas de 65 años en adelante. Así lo reveló una investigación epidemiológica realizada en la ciudad de São Paulo y respaldada por la Fundación de Apoyo a la Investigación del Estado de São Paulo (Fapesp).

El estudio, divulgado por la agencia Xinhua, advierte sobre la peligrosa combinación entre el cambio climático, la contaminación atmosférica por partículas finas y el rápido envejecimiento de la población en América Latina y el Caribe.

¿Por qué el calor extremo afecta al cerebro?

La profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo (USP) y líder del estudio, Alessandra Carvalho Goulart, explicó que es la primera vez que se logra cuantificar con datos poblacionales reales el impacto del estrés térmico en el cerebro.

Según Carvalho Goulart, las altas temperaturas desencadenan alteraciones fisiológicas graves:

  • Aumento de la viscosidad sanguínea: La deshidratación causada por el calor reduce el líquido en la sangre, haciéndola más espesa y proclive a formar coágulos.
  • Fallas cardiovasculares: El cuerpo pierde la capacidad de regular eficientemente la temperatura corporal, sometiendo al corazón y a las arterias a una presión extrema.

Factores de protección y respuesta climática

Los científicos destacaron que, para reducir la vulnerabilidad frente a estos eventos climáticos, es indispensable mantener hábitos de vida saludables enfocados en ocho factores clave:

  • Alimentación balanceada y buena hidratación.
  • Actividad física regular y sueño reparador.
  • Abstención del tabaquismo.
  • Control del índice de masa corporal (IMC), colesterol, glucemia y presión arterial.

Ante estos hallazgos, los expertos señalan que las políticas sanitarias no pueden ir separadas de las medidas de adaptación climática. En São Paulo, la población de la tercera edad creció más de un 50 % entre 2010 y 2022 —superando los 2 millones de personas—, convirtiéndose en un modelo de alerta para el resto de las grandes ciudades de la región.

Con información de Primicia

Back to top button

Acceder

Registro

Restablecer la contraseña

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico y recibirás por correo electrónico un enlace para crear una nueva contraseña.