En una histórica resolución judicial, tres hermanos pertenecientes a una prominente dinastía del sector inmobiliario de lujo fueron sentenciados a 30 años de prisión cada uno, tras ser hallados culpables de drogar y agredir sexualmente a decenas de mujeres a lo largo de más de una década.
La jueza federal Valerie Caproni dictaminó la pena contra Tal Alexander (40 años) y los gemelos Oren y Alon Alexander (39 años), calificando sus acciones de «monstruosas». La sentencia contempla condenas concurrentes de 30 y 20 años por diversos cargos relacionados con abuso sexual y conspiración.
«Su conducta fue monstruosa. Sus crímenes causaron estragos irreparables en las vidas de las víctimas», aseveró la jueza Caproni durante la audiencia de lectura de sentencia.
Un patrón de abuso sistemático y estatus social
De acuerdo con las investigaciones de la fiscalía, los hermanos Alexander utilizaron su elevado poder adquisitivo, influencia social y propiedades de lujo para atraer a sus víctimas a fiestas privadas. Los hechos probados en el tribunal detallan que los acusados:
- Suministraban sustancias: Involucraban drogas de forma clandestina en las bebidas de las mujeres para anular su capacidad de respuesta.
- Uso de la fuerza física: Inmovilizaban a las víctimas durante las agresiones, ignorando de forma sistemática sus súplicas y peticiones explícitas de detención.
Aunque la acusación formal abarcó delitos cometidos desde el año 2008, la fiscalía señaló que el patrón de comportamiento abusivo de los tres hombres se remontaba a sus años de educación secundaria.
Testimonios impactantes en el tribunal de Nueva York
Previo a la sentencia, el tribunal escuchó las desgarradoras declaraciones del impacto de la víctima por parte de 12 mujeres, incluyendo el testimonio de una víctima que no había declarado durante el juicio oral.
Una a una, las sobrevivientes relataron las secuelas psicológicas y el trauma duradero tras las agresiones. Maya Miller, una de las denunciantes, detalló cómo su vida cambió radicalmente tras ser agredida por Tal Alexander en 2014:
«Llevo en silencio un funeral por la persona en la que podría haberme convertido si esto nunca me hubiera sucedido», expresó Miller ante la sala.
Por su parte, la fiscal Elizabeth Espinosa enfatizó que los acusados «perfeccionaron durante años sus métodos para atraer a las mujeres con la promesa de lujos», demostrando una absoluta falta de remordimiento ante el rastro de sufrimiento generado.
Inexpresividad de los acusados y postura de la defensa
Durante la intervención de las víctimas, los tres hermanos mantuvieron una postura inexpresiva, mirando fijamente hacia el frente o conversando con sus defensores legales. La defensa justificó esta actitud afirmando que aconsejaron a sus clientes no fijar la mirada en las denunciantes para evitar malos entendidos.
Pese a que los abogados defensores solicitaron una pena reducida de 15 años —argumentando su rol como padres de familia— y a que los tres acusados reiteraron su inocencia al dirigirse al tribunal, la jueza desestimó las peticiones y aplicó una de las penas más severas en casos de esta naturaleza.
Con información de Cactus 24