El impacto del cambio climático y las temperaturas extremas sigue golpeando con fuerza a Europa. La intensa ola de calor que azotó a Alemania a finales de junio provocó más de 4.000 muertes en apenas una semana, según estimaciones preliminares del Instituto Robert Koch (RKI), la institución de referencia en salud pública del país.
Con este trágico balance, el número total de fallecimientos relacionados con las altas temperaturas en Alemania supera los 5.100 durante el primer semestre del año.
Exceso de mortalidad
Los métodos estadísticos del RKI revelan la magnitud del fenómeno a través del análisis del exceso de mortalidad. Entre el 22 y el 28 de junio, el país registró cerca de 22.000 fallecimientos totales.
Bajo condiciones climáticas normales, el organismo calcula que habrían muerto unas 17.500 personas. Esto significa que el episodio de calor extremo generó una desviación de más de 4.000 decesos en solo siete días. Además, el instituto reportó otro repunte significativo de muertes durante una primera ola de calor registrada en el mes de mayo.
¿Por qué el calor no figura siempre como causa de muerte directa?
Una de las grandes dificultades para contabilizar estas víctimas es que el calor rara vez aparece de forma explícita en los certificados de defunción, salvo en diagnósticos específicos como el golpe de calor.
En la gran mayoría de los casos, el fallecimiento se produce por la combinación de las altas temperaturas con enfermedades preexistentes (como patologías cardiovasculares o respiratorias). Por esta razón, el impacto real del clima en la salud pública se calcula mediante modelos estadísticos avanzados que comparan las medias históricas de mortalidad.
Los adultos mayores: el grupo más vulnerable ante las altas temperaturas
El informe del RKI enciende las alarmas sobre el riesgo que corren los sectores más envejecidos de la población:
- Mayor impacto a partir de los 75 años: La curva de mortalidad aumenta de forma drástica al superar esta edad.
- El grupo más afectado: Casi 3.000 de las muertes estimadas en lo que va del año corresponden a personas mayores de 85 años.
- Población menor de 65 años: Se registraron alrededor de 300 fallecimientos en este rango de edad, aunque el RKI advierte de que esta cifra aún presenta un amplio margen de incertidumbre estadística.
Con información de Primicia