La baja producción de sardina fresca en los muelles de Guaca, estado Sucre, ha impactado directamente en el mercado de Los Bloques, en Maturín. Ante la irregularidad en los despachos, los comerciantes locales se han visto obligados a diversificar su oferta con otras especies o a gestionar cargamentos provenientes de zonas alternativas para mantener sus puestos operativos.
Inés María González, vendedora del mercado, señaló que durante esta semana apenas recibió cuatro cajas de esta proteína. Además de la escasez, González destacó que los ejemplares distribuidos no cuentan con el tamaño óptimo; pese a esto, el precio se mantiene estable en 1.000 bolívares el kilo.
Por su parte, Franklin Guaimare confirmó la caída en el inventario. “Anteriormente comprábamos hasta diez cajas por día, pero ahorita solo nos llegan cuatro o cinco que se venden volando. La sardina que traemos de Cumaná es lo que más busca la gente, pero la escasez es evidente”, afirmó.




Ante la ausencia de este producto, los consumidores han comenzado a migrar hacia otras opciones. Maira Arma, también comerciante, comentó que la cojinúa se ha convertido en una de las especies más buscadas, con un valor de 1.800 bolívares.
Actualmente, la sardina fresca, cuando se consigue, tiene un costo de Bs. 1.000 y el filete en Bs. 2.000. Sin embargo, los comerciantes coinciden en que su llegada ha sido errática durante las últimas semanas, lo que mantiene en vilo tanto a vendedores como a compradores.
Fotos/ Arialex Brazón