La guerra en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz están generando graves retrasos en el transporte marítimo, afectando el envío de aproximadamente 70.000 toneladas de alimentos hacia países que enfrentan emergencias humanitarias, alertó este martes el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas.
Corinne Fleischer, directora de logística del PMA, señaló que se trata de “la interrupción más significativa de la cadena de suministro desde la pandemia de covid y la guerra en Ucrania”. Aunque la agencia no envía alimentos directamente desde los países del Golfo afectados por el bloqueo, el efecto dominó de los retrasos ha impactado las operaciones humanitarias a nivel global.
Afganistán sufre inseguridad alimentaria
Fleischer explicó que los atascos en puertos y la limitación de contenedores obligan a buscar rutas alternativas más largas y costosas. En el caso de Afganistán, donde 17 millones de personas sufren inseguridad alimentaria, los cargamentos que normalmente llegan desde Pakistán han tenido que ser enviados a Dubái y luego trasladados por carretera a través de Arabia Saudí, Jordania, Siria, Turquía, Azerbaiyán y Turkmenistán.
Este desvío terrestre incrementa el costo en unos 1.000 euros por tonelada y retrasa la entrega aproximadamente tres semanas, aunque también ha permitido al PMA probar rutas alternativas en caso de que la situación persista. Fleischer advirtió que los efectos podrían prolongarse incluso tras el fin de la guerra, comparando la situación con los retrasos que se vivieron tras la pandemia de covid.
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