Tomar una infusión tibia de té de orégano después de las comidas abundantes, es un excelente recurso natural para desinflamar el vientre, combatir la lentitud digestiva y calmar los incómodos retortijones estomacales. Sin embargo, no todos conocen todo lo que tiene por ofrecer este té natural.
El orégano es una de las especias más populares en la cocina, pero también cuenta con un largo historial en la medicina tradicional gracias a sus potentes propiedades carminativas, antiinflamatorias y antiespasmódicas. Sus compuestos activos, como el carvacrol y el timol, ayudan a relajar los músculos del tracto digestivo y a expulsar los gases acumulados.
Para preparar esta infusión es necesario tener una taza de agua pura, una cucharadita de orégano seco (o una ramita de orégano fresco), una cucharadita de miel de abeja (opcional, para endulzar) y unas gotas de jugo de limón (opcional).
Luego de tener todos los ingredientes, se debe hervir el agua, una vez que el agua alcance el punto de hervor, apagar el fuego e incorpora la cucharadita de orégano seco o la rama fresca, luego tapar la olla o pocillo de inmediato y deja reposar la mezcla durante cinco a ocho minutos, después pasar la bebida por un colador fino para retirar los restos de la planta.
Vía VTV